AVATAR

viernes, 4 de noviembre de 2011

5. Aprendizaje por DESCUBRIMIENTO

Aquí hablaré de las actividades que me han hecho interaccionar con el entorno, tener otra perspectiva, experimentar e incluso interpretar.

La lectura del proyecto de de José María Mesías Lema, Identidades inventadas, nos sirvió como modelo para poder desarrollar nuestra “propia identidad” por un día.

Esta actividad me ayudó a ponerme en la piel de otra persona.

He aprendido, mediante el descubrimiento y el contacto directo con la situación, que no podemos, ni debemos creer que determinada persona actúa, siente o se muestra de una manera, con el simple hecho de interpretar por un momento su vida. Las imágenes que generamos de estas personas a quienes hemos plagiado la identidad, no nos ayudan mucho a sentirnos como ella. Es un simple juego.Nos dejamos llevar por lo que más remarca la identidad de la persona y las reducimos a ello.

Teniendo en cuenta esta consideración y partiendo de que el instrumento principal que se utilizó para esta práctica fue la fotografía, adjunto una frase del texto de José María Mesias, Identidades inventadas, que muestra la importancia de considerar la fotografía como una de las herramientas principales del proceso de aprendizaje, pues gracias a ella mostramos nuestra realidad y aprendemos a conocernos “(…) concebir la fotografía desde un punto de vista dicotómico, por un lado, como práctica artística y, por otra parte, como reflexión del proceso de aprendizaje artístico. Esto implica pensar en la fotografía desde la mirada introspectiva: como observamos, producimos e interpretamos imágenes, pero también revierte hacia el sujeto, es decir, a preguntarnos cómo somos mirados, como miramos a los demás e incluso reconocer la mirada del otro"


La siguiente actividad a la que quiero referirme e es a la de La búsqueda del Abecedario.

Ésta generó mucho nerviosismo en mí por las prisas de querer acabar cuanto antes. Debo decir que me considero una persona muy imaginativa y que generalmente soy capaz de ver más allá en las cosas, es decir, cuando observo alguna imagen, figura, paisaje, puedo ver en ellos más que esa simple imagen y genero otra perspectiva de las cosas, sin gran esfuerzo.

La actividad te “obligaba” a ver las cosas desde otra perspectiva. Te ponía en contacto con el entorno con el objetivo de poder ver, en este caso letras, en objetos cotidianos que están visibles de manera diaria y a los cuales no damos importancia.

Al respecto, quisiera destacar una frase que se encuentra en el artículo de Nelson Goodman, ¿Cuándo es arte?, “La piedra no es una obra de arte mientras está en la autopista. Allí no cumple, por lo común, función simbólica alguna. En el museo, ejemplifica algunas de sus propiedades, e.g. forma, color, textura”.

Reconozco que esta lectura, y en especial esta cita, me ha hecho ver que jamás me detendría a observar detenidamente las cualidades de algunos objetos catalogados como “arte” (un coche roto, una mesa…), si a alguien no se le hubiese ocurrido la idea rompedora de mostrarlos de un modo diferente y no como lo que simbolizan por sí mismas.

Trasladando esta idea a la actividad, cierto es que para mí una farola no deja de ser eso, una simple farola, pero si la observo desde otra perspectiva, con otra visión, con otro enfoque podría resultar ser una letra, la letra “i”. De igual modo, cualquier objeto puede verse de múltiples maneras pudiendo tener el significado que se quiera dar en ese momento.

Por último, y de manera breve, volveré a referirme a Andy Goldsworthy pues es un artista que disfruta descubriendo en contacto con la naturaleza y aprecia todo lo que ésta ofrece. Creo que ve el arte allí donde va, por eso es capaz de ver más allá y crea obras de la nada. Es capaz de fusionarse con la naturaleza y viendo en ella un lienzo en blanco en el que puede plasmar, continuamente, una obra diferente en cada momento.

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